Estudio auto instructivo: desarrollando la capacidad de aprender por sí mismo
¿Cuál será el futuro de un niño pasivo al que se le tiene que enseñar cómo lograr llegar a la respuesta?
Una postura segura y capaz de enfrentar nuevos contenidos podrá despertar en los alumnos la fuerza de voluntad para estudiar y el gusto por avanzar cada vez más. En Kumon, estimulamos y formamos niños de este tipo: seguros y capaces de aprender por iniciativa propia.
No dictamos clases colectivas y nuestros alumnos no dependen de este tipo de enseñanza. Cada uno usa su capacidad para pensar y la fuerza para intentar solucionar por sí mismo los temas asignados, aprendiendo así a estudiar de modo autodidacta.
Con un material en el punto adecuado a su capacidad, el alumno logra de manera natural concentrarse en el estudio, pudiendo aprovechar al máximo su potencial. Esta experiencia de éxito, de lograr por si mismo sus objetivos, despierta en el alumno las ganas de avanzar hacia los próximos contenidos, permitiéndole evolucionar a temas más complejos. Así inicia el gusto por aprender.
Pero, para que el proceso de aprendizaje y la evolución en el grado de conocimiento sean sólidos, es necesario que el alumno demuestre perfecto dominio sobre cada contenido del material asignado. Para garantizar eso, él tiene la oportunidad de hacer revisiones de los puntos en los que tuvo dificultades o en aquellos en los que tardó más tiempo en la resolución. Así, podrá fijar su aprendizaje y mejorar siempre.
¿Por qué es posible estudiar de modo autodidacta, incluso los contenidos desconocidos?
Cada alumno recibe el material más adecuado a su capacidad, comenzando siempre por el menor nivel de dificultad. A medida que los ejercicios son resueltos, se aumenta de forma gradual el nivel de dificultad de los contenidos.
De esta manera, le resulta fácil al alumno avanzar sin sobrecargas, sintiéndose motivado a aprender contenidos cada vez más complejos.
El material didáctico fue minuciosamente planificado para esta evolución y trae ejemplos y explicaciones para permitir que el alumno tenga acceso a temas nuevos sin depender del aprendizaje de otra persona. Son estrategias creadas para permitirle al alumno la conquista y la satisfacción de enfrentar el contenido nuevo y dominarlo, con la propia capacidad.
A su vez, el orientador de Kumon está preparado para valorar y guiar al niño a que logre asimilar este nuevo conocimiento. Por eso, no se le enseña en un principio la respuesta o la forma de resolver el ejercicio al niño. El orientador le ofrece el estudio en el punto ideal, respetando el nivel de conocimiento de cada niño para que llegue a la respuesta enfrentando los ejercicios por si mismo. El niño, con su capacidad y habilidades, es quien soluciona los desafíos en las diferentes temáticas.
Niños capaces de buscar su propio potencial
En Kumon, estimulamos y orientamos a los padres para que motiven a su hijo para avanzar a temas más allá de su grado escolar y mejore siempre por medio del autodidactismo. Tenemos como meta llevar al alumno a temas de la Enseñanza Secundaria, aun cuando el niño está en Enseñanza Básica, siempre respetando el ritmo y el proceso de aprendizaje. Nuestro deseo es guiar al niño para que desarrolle su habilidad académica estudiando de modo auto instructivo los contenidos superiores a su grado escolar y, con esa tranquilidad y confianza, pueda aumentar su propio potencial.
La capacidad de aprender por iniciativa propia formará la fuerza para enfrentar los desafíos y buscar sus sueños. El deseo de Kumon es que cada niño que estudie con nosotros se transforme en una persona segura, tranquila y capaz de construir su propio camino.
3.
Material didáctico que evoluciona de manera progresiva
El material didáctico del método Kumon está compuesto por ejercicios y está estructurado para que el inicio sea hecho con contenidos fáciles y, a medida que avanza, el grado de dificultad irá aumentando de manera progresiva.
Con el contenido adecuado a su capacidad, el alumno es estimulado a solucionar los ejercicios por sí mismo, reflexionando y pensando sobre ellos, usando como base su propio conocimiento. De modo que, de a poco se sienta seguro para buscar nuevos conocimientos y comprenda el proceso de aprendizaje como algo placentero.
El material didáctico de Kumon es constantemente perfeccionado y permite al alumno aprender por sí mismo.
Material didáctico elaborado para un estudio tranquilo
El material didáctico de Kumon fue cuidadosamente proyectado para que el alumno comience por ejercicios fáciles y evolucione gradualmente a ejercicios más complejos. De esta forma, desarrollará un estudio sin sobrecargas y dificultades y llegará, por sus propios medios, a los contenidos del nivel de la Enseñanza Secundaria.
El material de Matemáticas, por ejemplo, tiene 4.200 hojas de ejercicios (datos de mayo de 2013): comienza por entrenando la secuencia numérica y sigue, paso a paso, hasta ejercicios de contenidos de la Enseñanza Secundaria. Todos los alumnos podrán estudiar el contenido más adecuado a su necesidad y avanzar con tranquilidad, dominando los contenidos uno por uno.
Material constantemente perfeccionado
El primer material fue creado por el profesor Toru Kumon, para el uso de su hijo, y tenía 800 hojas de ejercicios. Desde entonces, viene perfeccionándose con base en las necesidades y los resultados alcanzados por los alumnos.
Buscando un material que promueva el máximo aprendizaje, Kumon mantiene sus materiales en constante revisión. Este es un gran diferencial que permite que los alumnos alcancen los mejores resultados.
4. El papel del orientador
El papel del orientador del método Kumon es descubrir lo que cada alumno logra hacer y expandir su potencial al máximo. El orientador observa la habilidad académica, la personalidad y el sentimiento de cada alumno para ofrecerle el estudio que sea más adecuado para cada uno; estimulando siempre el desarrollo de su autonomía y su capacidad de aprendizaje.
Expandir el potencial de cada niño, es el principal papel del orientador del método Kumon. Por medio del estímulo, el incentivo y del apoyo en la conquista del conocimiento, el orientador permite que cada uno descubra su propio ritmo de aprendizaje, desarrollando el gusto por los estudios, su confianza y seguridad.
Permitir que el alumno logre hacer sólo, en lugar de enseñarle
Kumon es un método mediante el cual el niño soluciona los ejercicios por sí mismo, aplicando sus conocimientos en base a su ritmo y con material adecuado a su capacidad.
Puede suceder que el niño no entienda o no logre solucionar algún material.
En esas ocasiones, el orientador no le enseña de inmediato, pero verifica hasta qué punto el niño logró entender y hasta dónde fue desarrollada su habilidad académica. Después de eso, ofrece sugerencias, indica ejemplos o ejercicios similares, estimulando al niño a llegar a la respuesta por sí mismo.
El orientador no enseña todo, pero induce al niño a reflexionar sobre los diferentes ejercicios y a desarrollar su propia percepción de manera que, al final, sienta la satisfacción de haber llegado a la resolución por sus propios medios. El orientador desea, así, cultivar en el niño la perseverancia de enfrentar sus dificultades por sí mismo.
Expandir el potencial de cada uno
Para que el niño logre evolucionar solo, el orientador detecta lo que este puede hacer e intenta expandir su potencial. Este es el papel del orientador: conocer muy bien cada niño, su habilidad académica y sentimientos para ofrecer el material adecuado a su actual fase, de forma que pueda estudiar en el punto ideal.
El orientador o auxiliar nunca lo compararán con otro niño, pues en Kumon el aprendizaje es totalmente individualizado. Reconocen su desarrollo, lo elogian e incentivan. Conversan con los padres y cuidan juntos a los niños.
Gracias a la figura del orientador, es posible optimizar los resultados del método Kumon.
Creación del método Kumon
El método Kumon se originó de la dedicación de un padre a la educación de su hijo. Aún después de medio siglo, esta ideología se propagó por las generaciones y viene desarrollando la capacidad de aprender de muchos niño
La capacidad de aprender proporciona la fuerza para vivir. El método Kumon se originó a partir de la dedicación de un padre en la educación de su hijo.
El método Kumon se originó de la dedicación de un padre a la educación de su hijo. Aún después de medio siglo, esta ideología se propagó por las generaciones y viene desarrollando la capacidad de aprender de muchos niños.
Todo comenzó con un test de matemáticas que fue encontrado por su madre en la valija de un niño de 2
o grado, Takeshi.
Al ver una nota no muy buena, ella quedó preocupada, pues creía que su hijo era bueno en esa asignatura y le consultó al padre del niño, Toru Kumon, quien era profesor de Matemáticas.
Frente a la dificultad de su hijo, Toru Kumon decidió crear materiales de estudio que reflejara su pensamiento de educador: “desarrollar en el niño la postura de estudiar por iniciativa propia”.
Para eso, buscó estrategias para que su hijo estudiase de modo autoinstructivo todos los días, sin sobrecargas y, como resultado, garantizar un mejor resultado en los estudios. Como profesor, Toru Kumon veía a muchos alumnos que sufrían con los estudios de Matemáticas, debido a la falta de capacidad de realizar cálculos.
De esta forma, decidió desarrollar un material rico en cálculos, pero que pudiese ser resuelto por medio del estudio autodidacta. Él mismo había experimentado ese tipo de estudio, sin depender de las enseñanzas de otra persona y logró desarrollar una verdadera habilidad académica.
El material consistía en hojas de ejercicios de cálculos escritas a mano. El joven Takeshi fue desarrollando una excelente capacidad, estudiando de modo auto instructivo con ese material creado por su padre, y así, en el 6
o grado, había alcanzado contenidos complejos, como derivadas e integrales. Ese fue el origen del material didáctico del método Kumon.
A pedido de los padres vecinos, Toru Kumon aplicó la misma metodología de estudio a otros niños y todos se beneficiaron desarrollando sus habilidades de forma extraordinaria. A partir de ello nació su deseo de expandir esta forma de aprendizaje y desarrollar el potencial a una máxima cantidad de niños por medio de esa metodología. Y, en 1958, Toru Kumon abrió una oficina en la ciudad de Osaka con dicho propósito.
El ideal educacional de Kumon es desarrollar niños capaces de realizar sus sueños y metas, en cualquier época, con autonomía y seguridad.
Todos los niños traen consigo el deseo de aprender y desarrollarse. A medida que aprende a escribir, leer y calcular, el niño desarrollará un sentimiento muy positivo de confianza logrando estudiar. Creará, así, la capacidad de aprender por sí mismo. El método Kumon, que nació de la dedicación de un padre, se expandió de persona a persona, de ciudad en ciudad, hasta sobrepasar las fronteras de idiomas y culturas para difundirse en diversos países del mundo.
tomado de:
http://www.kumonla.com/que-es-el-metodo-kumon/